Debido a las intensas alteraciones en el medio ambiente provocadas por el cambio climático, la contaminación y el efecto de las islas de calor urbanas, cada vez es más necesario promover cambios en las ciudades para hacerlas más ecológicas y saludables para el desarrollo de la vida. Por ello, conocer las características de una ciudad sostenible permitirá llevar a cabo las medidas necesarias para transformar nuestro entorno en un lugar asequible para vivir.
A continuación, te explicamos detenidamente qué son las ciudades sostenibles y sus características principales.
¿Qué son las ciudades sostenibles? Características de una ciudad sostenible
Las ciudades sostenibles hacen referencia a aquellas que se adaptan a las demandas ecológicas, resistiendo a los impactos del cambio climático y reduciendo la vulnerabilidad de la población.
Para que una ciudad sea sostenible y justa, esta debe adaptarse a las necesidades reales de la población. Estas necesidades incluyen las ambientales, pero también las relativas a la igualdad social.
Características de una ciudad sostenible
Algunas de las características de una ciudad sostenible son:
1. Transporte sostenible y accesible a todas las personas
A nivel mundial, el transporte representa aproximadamente el 23% de las emisiones de CO2 y el 30,7% de las emisiones totales de efecto invernadero en España. La mayoría de estas emisiones provienen de vehículos en carretera. Por ello, las ciudades deben apostar por el transporte sostenible como una alternativa para disminuir la contaminación y mejorar la calidad del aire.

Estas medidas incluyen acciones como promover el uso de vehículos eléctricos, combustibles alternativos y prácticas como la planificación urbana. Esta planificación consiste en mejorar la movilidad y la accesibilidad de las ciudades, basándose en tres puntos clave:
- Promover el camino a pie y los vehículos no motorizados. Para ello, es necesario construir caminos peatonales y carriles para bicicletas accesibles. Además, se pueden utilizar herramientas como el metrominuto. Esta herramienta consiste en un mapa peatonal basado en los mapas de transporte público, que marca las distancias entre los puntos más destacados de las ciudades y los tiempos que tardaría una persona en recorrer esas distancias.
- Promover el transporte público y hacerlo accesible. Para que el uso del transporte público sea una posibilidad real para la población, es importante que este sea accesible para todas las personas. Esto significa atender a las necesidades de la población con movilidad reducida y a la relación calidad-distancia-tiempo en el que se realizan los recorridos.
- Reducir el uso del transporte individual. Hay veces en que el uso del coche se vuelve inevitable para moverse por la ciudad. Para ello, existen alternativas más sostenibles como el carsharing. El carsharing hace referencia al uso compartido de un coche. Este concepto promueve el uso racional de los medios de transporte reduciendo las emisiones de CO2 y los costes individuales.
2. Infraestructuras sostenibles
Las infraestructuras sostenibles son aquellas infraestructuras (carreteras, puentes, torres, edificios…) diseñadas, construidas y gestionadas de manera que minimicen su impacto ambiental. Estas infraestructuras tienen en cuenta los aspectos económicos, sociales y medioambientales a lo largo de todo su ciclo de vida. Algunas de sus características son:
- Impulsan las energías renovables.
- Utilizan recursos renovables, como materiales reciclados.
- Minimizan la huella de carbono y los gases contaminantes.
- Promueven el uso eficiente del agua.
- Están preparadas para ser resistentes ante los fenómenos climáticos extremos.
- Pretenden minimizar el impacto negativo sobre la biodiversidad de la zona.
- Fomentan el desarrollo económico y social, creando empleos y mejorando la calidad de vida.
3. Energías renovables
Otra de las características de una ciudad sostenible es el uso que hacen de las energías renovables para reducir su huella de carbono. Para ello, pueden tener en cuenta la energía solar y la eólica de la siguiente manera:
- Instalando paneles solares en edificios públicos.
- Promoviendo el uso de instalaciones fotovoltaicas en viviendas privadas.
- Construyendo parques eólicos urbanos y suburbanos, donde el impacto sonoro y visual sea mínimo.

4. Conservación del agua
Debido a que el agua es un bien escaso, es necesario implementar estrategias para conservar el agua y garantizar su disponibilidad ante situaciones de sequía. Estas son algunas propuestas que pueden ser utilizadas para ello:
- Sistemas de recolección de agua de lluvia en edificios.
- Sistemas de riego eficiente en parques y jardines.
- Plantas de tratamiento de aguas residuales para que el agua pueda ser reciclada.
- Normativas de construcción que minimicen el uso del agua.
- Protección de fuentes de agua como acuíferos, ríos o cuencas hidrográficas.
- Tecnologías inteligentes como medidores de agua y sistemas de monitoreo a tiempo real.
- Infraestructuras verdes permeables en edificios.
- Campañas de sensibilización y promoción de dispositivos de bajo consumo.
5. Gestión de residuos
La gestión de residuos en las ciudades hace referencia al conjunto de actividades, procesos y políticas diseñadas para manejar de manera eficiente y sostenible los desechos generados por la población.
Para ello, las ciudades implementan sistemas de reciclaje para que los hogares puedan separar los residuos en categorías como orgánicos, reciclables y no reciclables. En este aspecto, es importante que la ciudadanía adquiera conciencia ecológica, por ejemplo, sobre la regla de las 3 erres: reducir, reutilizar y reciclar. Esto se consigue mediante educación ambiental y programas de sensibilización para facilitar los conocimientos básicos de reciclaje y consumo responsable en los hogares.
6. Techos verdes y jardines verticales
La función de las zonas verdes en las ciudades va más allá de lo estético. Es una medida contra la contaminación y favorece la salud mental de la población. Además de la conservación de parques y la plantación de árboles para generar sombra, las áreas verdes también pueden usarse en edificios. Así, los techos verdes y jardines verticales son alternativas sostenibles que funcionan como filtro ante la contaminación. Además, contribuyen a la conservación de la biodiversidad en áreas urbanas.

Los principales beneficios de estas cubiertas vegetales son:
- Retienen el agua de lluvia hasta un 50%.
- Mitigan los efectos de la isla de calor.
- Aumentan la comodidad térmica de los edificios, mejorando su eficiencia energética.
- Pueden llegar a reducir el ruido y la contaminación acústica.
- Sirven como cultivo de plantas y hábitat para otros seres vivos.
- Mejoran la estética urbana.
7. Participación colectiva
Finalmente, para que una ciudad pueda convertirse en ecológica, es importante que la sociedad que la habita tome conciencia ecológica y pueda involucrarse activamente en la protección del medio ambiente. Para ello, es fundamental facilitar el acceso a la educación ambiental a toda la población. Solo cuando las personas comprenden su entorno y empatizan con él, pueden comenzar a llevar a cabo acciones que ayuden a mejorar la salud del planeta. Por ejemplo, una manera de fomentar la participación colectiva es a través de huertos urbanos.
Las ciudades ecológicas promueven entornos saludables para sus habitantes y posibilitan un futuro basado en el respeto a la naturaleza y a la vida. Estas son algunas de las soluciones que las ciudades pueden llevar a cabo para mitigar los efectos del cambio climático e iniciar el camino hacia la sostenibilidad ambiental.
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